El tercero, también de Victoriano del Río,
dejó entrever pronto que por el pitón derecho no iba a ser bueno. Por
ello Talavante basó su faena al natural; cuando cambió a la derecha el
toro se paraba y embrutecía. En cambio por el pitón izquierdo el toro,
que en un principio fue rebrincado, entró en las telas de Talavante y cambió a mejor, sacando recorrido. Ahí el torero extremeño lo llevó largo. Estoqueó con habilidad y cortó una oreja.
El segundo fue un astado de Victoriano del Río con
mucho motor pero más genio que otra cuestión y que manseó en los
primeros tercios. Sin embargo en la muleta se vino arriba y aguantó en
el centro del ruedo. Allí lo sujeó Manzanares, que supo
pulsearle con gusto y dejarle la muleta bien puesta. La faena tuvo
emoción y tras estocada hasta la bola el torero paseó dos orejas.
El primero de Victoriano del Río tuvo mucha calidad pero poca fuerza. Sebastián Castella
inició faena con torería, sin enmendarse y rematado con un trincherazo.
Lo apretó en la primera tanda por el pitón derecho, pero por su poca
fuerza apostó posteriormente por cuidarlo, llevándolo a media altura y
sin violentar. Pudo explayarse al final en una faena larga y elegante.
Cortó una oreja tras estocada.
| Plaza de toros de Valladolid. Tres cuartos de plaza. Quinta de feria. Toros de El Pilar y Victoriano del Río. Sebastián Castella, oreja y ovación; José María Manzanares, dos orejas y Alejandro Talavante, oreja. El festejo comenzó con unos veinte minutos de retraso. |
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