Tomás Angulo arrancó una oreja del complicado quinto, un novillo áspero que se metía por dentro y al que el joven espada logró extraer muletazos limpios de mérito en una labor que remató de una buena estocada. Derrochó ganas Tomás Angulo desde que se abrió de capa con el hondo, alto y muy serio segundo, un ejemplar que resultó manejable y al que toreo muy variado de capa el novillero. Tapatias, verónicas y chiculeinas antes de protagonizar una labor templada con momentos de inspiración. Pinchó y perdió premio por la dificultad de entrar a matar a un astado de semejante envergadura siendo incluso prendido en el embroque en una ocasión afortunadamente sin consecuencias. Saludó una ovación.
Toreo caro e importante el que firmó Tomás Campos al noble tercero. Muy ceñidas y a compás las chicuelinas en el quite y sentimiento, encaje, y composición en una notable faena con series templadas y de enorme gusto ante un novillo que tuvo calidad. Muy toreros los doblones finales remataron una labor muy sentida que no fue rubricada con la espada. Ovación. Campos no tuvo opciones con el deslucido sexto aunque lo intento en una actuación en la que no pudo obtener lucimiento. Silencio.
Rafael Cerró firmó algunas series limpias al natural frente al primero, un novillo hondo que tuvo movilidad pero sin clase. Cerro logró lo mejor por el pitón izquierdo, el lado más potable de su oponente en una labor que no remató con la espada. El cuarto fue un novillo exigente y complicado. Cerro lo intentó en balde en una labor en la que no pudo obtener rédito.
| Plaza de toros de Villaseca de la Sagra. Media plaza. Novillos de Victoriano del Río. Rafael Cerro, silencio tras aviso y silencio, Tomás Angulo, ovación con saludos y oreja y Tomás Campos, ovación y silencio. |
Me hablan muy bien de estas novilladas y de estos encierros.
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