José María Manzanares fue silenciado tras pasaportar al segundo, un toro deslucido y sin fuerzas con el que se estrelló el diestro alicantino. Imposible. Una oreja cortó del jabonero quinto, bien hecho, que tuvo movilidad, encastado, sin entrega. No regaló nada. El alicantino hizo un esfuerzo para meterlo en cintura. Se fajó con él en una faena que aunó templanza y ligazón. Una tanda sobre la mano diestra, rubricada de molinete y trincherazo, fue pura pasión. Coronó su actuación de buena estocada.
Paco Ureña sorteó en su primer turno un toro de Juan Pedro Domecq que cumplió en varas, bien picado por Pedro Iturralde. El animal, rebrincado y sin fuelle en la muleta, se encontró enfrente a un torero valiente, firme y bien puesto. Labor de actitud notable, destacando un final de faena pisando terrenos del toro. El sexto, noble pero bajo de raza y al límite de las fuerzas, no dio opciones por su vacía condición a un asentado Ureña en una faena de cercanías y templanza.
Logroño, domingo 21 de septiembre de 2014. Toros de Carmen Lorenzo (desiguales de presencia, 1º, extraordinario; y 4º, enclasado, con raza y movilidad), para rejones y Juan Pedro Domecq, para la lidia a pie, dispares de hechuras, deslucidos y bajos de raza a excepción del manejable quinto. Hermoso de Mendoza, silencio y dos orejas; José María Manzanares, silencio y oreja tras aviso; Paco Ureña, silencio en ambos. Entrada: Tres cuartos de plaza. Destacó picando al tercero Pedro Iturralde y Víctor Hugo.
FUENTE APLAUSOS
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