Tres vacas en casa de su buen amigo Borja Domecq fueron la primera prueba para el novillero de Llerena. "Me sentí muy a gusto, además en esa casa es donde empecé como aficionado y donde siempre he hecho el primer tentadero cuando he tenido algún percance. Me volví a sentir torero y espero que a partir de esta semana pueda matar algún toro para comenzar fuerte con la preparación".
Aunque ya se encuentra totalmente recuperado del percance, Tomás Campos asegura haber pasado "un auténtico calvario. La cornada hizo mucho destrozo muscular y también afectó el nervio de ahí que todavía me falte algo de sensibilidad. Fue en una zona muy dolorosa sobre todo a la hora de apoyar el pie. Ha sido más de un mes y medio de baja pero ya estoy de vuelta", concluye.
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