El Juli cortó las orejas del magnífico segundo, un toro bravo y encastado del hierro albaceteño para el que el público pidió la vuelta al ruedo en el arrastre. El Juli realizó una soberbia faena. Lució con el capote por chicuelinas el madrileño en el quite para, con el tercio ya cambiado, realizar otro extraordinario quite, éste por zapopinas, dando cuatro sin moverse. Ejecutó después una faena de muleta dominadora, abierta con doblones y estupenda por los dos pitones, templando y bajando mucho la mano, sobre todo a derechas. Al natural, a pesar de sufrir un desarme, cuajó también al toro, rematando con circulares y adornos, todo muy emotivo. Mató de estocada fulminante aunque trasera.
Dos orejas más conquistó El Juli del quinto, un toro que no fue tan
bueno como el segundo, al que hubo de provocar y dominar, pues no
regaló ninguna de sus embestidas. El madrileño realizó una faena de
menos a más, en la que enseñó al toro a base de alargar los muletazos
haciendo gala de una tremenda seguridad y desparpajo. Poderío y temple
de Julián, que pasó por Huelva en plan arrollador. Mató de nuevo de
estocada trasera, teniendo el toro una muerte espectacular que calentó
aún más los tendidos.
El primero fue un toro cinqueño, justo de cara, noble pero reservón
en su embestida. Con el capote lució Morante sólo en la media de remate
del saludo. Luego, con la muleta, plasmó una faena intermitente, con
pasajes sueltos buenos al natural, brillantes como algunos trincherazos,
pero falto todo de unidad. Saludó el sevillano tras matar de pinchazo y
estocada atravesada.
El descastado cuarto, de poca raza, tuvo cierta bondad pero le
costó mucho repetir las embestidas. Morante estuvo voluntarioso y
porfión en una faena larga, en la que anduvo mucho tiempo en la cara del
toro. Dio algunos capotazos y muletazos de gran belleza, pero no hubo
posibilidad de ligazón. Mató de estocada algo trasera y, de nuevo, fue
obligado a saludar desde el tercio.
El tercero fue un animal terciado, de poca fuerza y sin raza, que
además quizá tuviera algún problema de visión, pues se acostó siempre
peligrosamente por el pitón derecho. Lo intentó por los dos pitones
Miguel Ángel Perera, pero no tuvo opciones por la mala condición del
animal. Mató de un feo metisaca en los bajos.El sexto fue un manso que huyó en todo momento de la muleta de Perera, que no pudo hacer nada con él más que matarlo de pinchazo y estocada.
Huelva, 2 de agosto de 2014. Segunda de la Feria de Colombinas. Toros de Daniel Ruiz, desiguales de presentación y juego. Destacaron el extraordinario segundo y el quinto, a más en las manos de El Juli. Morante de la Puebla, ovación con saludos en ambos; El Juli, dos orejas y dos orejas; y Miguel Ángel Perera, silencio y palmas. Entrada: Más de tres cuartos.
FUENTE APLAUSOS
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