Se atragantó el aperitivo de la semana de Fandiño ya con el primero de la tarde. Firme y seguro con la capa Javier Jiménez. El novillero de Espartinas lleva tiempo pidiendo el toro a base de puñetazos encima de la mesa. Lo ha vuelto a demostrar en Las Ventas después de cortar una oreja en el mes de agosto a uno de la divisa salmantina de Sánchez Herrero. Sus dos faenas han estado protagonizadas por la solidez y las buenas maneras de manejar los trastos, de templar las embestidas de los animales y de ser capaz de manejar las muñecas con mucha soltura. Hasta donde ha podido; el primero dos tandas con la derecha de largo trazo y varios naturales con la muleta puesta en la cara, dejándola muerta con inteligencia. Su segundo, el novillo más cantado de la tarde, se apagó demasiado pronto. Apenas le pegaron en el caballo y el sevillano tampoco quiso apretar demasiado en las primeras series con la diestra a sabiendas de las escasas fuerzas del encierro. Llegaron al tendido porque el animal transmitía y el espada sabía darle sitio y distancia. Buen tranco de este cuarto desde que salió por chiqueros, con prontitud, fijeza, nobleza, temple y recorrido. El trasteo comenzó a decaer cuando se la echó a la izquierda, se defendía más y acabó por sacar la bandera blanca antes de comenzar la verdadera guerra. No acabó de romper y parte del respetable la tomó con el joven al que nadie agradeció todas las embestidas inciertas que tuvo que tragar sin mover los pies un centímetro. Memoria frágil. El ventorrillo echó la persiana y dos no se pelean si uno no quiere. Final por manoletinas y buena estocada, de ejecución y colocación. Saludó una ovación.
Diego Fernández sustituía a Sergio Felipe en el cartel. El palentino dejó muestras de lo que puede llegar a ser un torero de gusto y clase. El primero de su lote se pegó dos tremendos golpes contra los burladeros que condicionaron, y de qué manera, el transcurso de la lidia. Las cuadrillas vuelven a repetir esa extraña jugada de estrellar a los animales contra las tablas, incomprensible. Tuvo que ser devuelto tras el primer puyazo por manifiesta invalidez. Se mantuvo en pie con dificultades y el de Palencia planteó una faena excesivamente larga en la que tenemos que rescatar cuatro naturales de categoría superior, con la muñeca y la cintura rotas. Sacó aquello que ni tenía. Más acertado estuvo con su segundo, pero acusó el mal de sus hermanos, su escasísima duración. El inicio de faena ya vale el precio de la entrada. De recibo, dos largas cambiadas y una media de cartel. Brillante actuación con las banderillas y el capote durante toda la tarde de Miguel Martín, lección para las escuelas. Toreo profundo y armónico el de este joven muy poco toreado, pero con unas cualidades tremendas. Regular también con la espada, se agradece.
Cerraba cartel, uno de los preferidos de la temporada venteña en el escalafón novilleril, Juan Ortega. De Afortunado, el primero de su lote rescatamos una verónica de perfecto dibujo, cargando la suerte y metiendo el mentón a la pinturera manera, el capote de la escuela sevillana. Quiso arrancar con la muleta en la de los billetes pero toda posibilidad de lucimiento se vio truncada por un soso animal de nula transmisión. Con el sexto y último hizo un esfuerzo tremendo, tragó lo indecible porque se quedaba debajo continuamente. Fue encastado y bravo este ejemplar, templado por el izquierdo en las primeras fases del trasteo. Lo desarmó en varias ocasiones desluciendo su labor. Lo pasaportó con habilidad tras recibir un tremendo pitonazo en el pecho en el primer envite.
No perdonaron un quite, tampoco quisieron dejarse ganar la partida, pero no hubo material para llegar arriba. Está claro, sin la transmisión del toro esto no tiene sentido alguno. Bonita de hechuras y en peso para embestir pero ya saben, el toro a veces descompone todas las ilusiones. Mañana primera corrida de toros con la alternativa del colombiano Sebastián Ritter con Jesús Manuel "El Cid" como padrino de la ceremonia y la primera de las dos comparecencias de Iván Fandiño. El acontecimiento esperado por todos los aficionados del mundo.
FICHA
Plaza de toros de Las Ventas. Primera de abono de la Feria de Otoño. Media plaza. Novillos de El Ventorrillo, bien presentados con poco fondo.
Javier Jiménez: silencio y ovación con saludos
Diego Fernández: saludos en ambos
Juan Ortega: silencio tras aviso en ambos
No hay comentarios:
Publicar un comentario