“La cornada fue un accidente, ni siquiera fue un error. El toro me arrastra con los cuartos traseros. Me caigo y no tengo margen alguno de maniobra, no me dio tiempo ni a incorporarme ni a rodar. Y me pega la cornada. Si hubiese sido que me pisa el capote o que pierdo pie, hubiese tenido un sentimiento de culpabilidad. Pero no es el caso. Además, el toro era apto para hacer el quite y lo hice”, recuerda.
La evolución de la herida va por buen camino y ha sido él mismo quien ha hablado con el Dr. Máximo García Padrós para que autorizase su viaje a Málaga. “Estas últimas horas no ha habido complicaciones y todo ha sido más fácil. Ayer estuvieron controlando la funcionalidad de la vejiga y al ver que todo va bien, me han mandado a casa. Tengo que guardar reposo, continuar los protocolos médicos y cuando me encuentre mejor espero ir a probarme al campo”, revela Jiménez Fortes.
Percance al margen, Saúl Jiménez Fortes asegura que la tarde que firmó en Las Ventas el domingo: “Fue un paso al frente. La idea era refrendar con un triunfo lo que demostré en Valencia. No llegó el triunfo porque en Madrid llega muy pocas tardes y además no siempre depende de uno. Me encontré maduro, firme, resolviendo dificultades y dejando claro que no fue casualidad lo ocurrido en Valencia y que mi evolución es una realidad. Mis toros sirvieron para estar digno con ella pero no para triunfar”.
FUENTE APLAUSOS
No hay comentarios:
Publicar un comentario